Emociones básicas: cómo enseñar a los niños a gestionarlas

Enseñar las emociones básicas a los niños

El desarrollo de las habilidades socioemocionales cada vez toma más fuerza en los contextos educativos. El tema no es novedoso, lo que debe ser innovador es la manera cómo lo llevamos a la práctica y cómo los educadores somos un ejemplo vivo de aprendizaje para nuestros alumnos.

Los programas metodológicos, las estrategias, los recursos, pero sobre todo la congruencia y la integridad, harán posibles ambientes reales para educar en el ámbito emocional con resultados positivos globales. 

Un aspecto primordial dentro de la educación emocional es ayudar a los niños a comprender e identificar qué son las emociones básicas, respondiendo a qué nombre tienen, cómo se manifiestan, para qué sirven y qué hacer con ellas.

>>> Te puede interesar: La importancia de la educación socioemocional en los niños

Así se comienza el desarrollo de la conciencia emocional, base para la gestión de las propias emociones y posteriormente gestión de las relaciones prosociales.

¿Cómo hablar de las emociones básicas a los niños?

La palabra emoción para un niño es algo abstracto, requiere de una visualización o representación para poder identificarla y comprenderla, en el momento en que él mismo u otros la experimentan. 

Los niños tienen un conocimiento innato. Por naturaleza experimentan sensaciones y sentimientos y algunas veces perciben cómo están los otros. Un ejemplo es cuando observamos cómo un niño abraza a un ser significativo cuando detecta que se encuentra triste. En este ejemplo podemos resaltar que, ante la emoción básica de tristeza de alguien cercano, se produce una emoción en el niño. Esta le lleva a una reacción y en consecuencia a una acción.  

Cada persona responde diferente o de forma única a las situaciones. Esto dependerá de su personalidad, aprendizaje, imitación del medio ambiente y cultural. Pero en la esencia del ser humano no alterada, todos tendemos hacia lo bueno, el equilibrio y el bienestar. 

Si desde pequeños seguimos desarrollando estas capacidades, con una educación emocional estratégica y sobre todo con un buen ejemplo de gestión emocional, tendremos personas exitosas en todos sus ámbitos: personal, académico y social. 

>>> Te puede interesar: ¿Cómo las emociones afectan el cerebro de tus estudiantes?

Apoyados en diferentes modalidades, podemos trabajar con los niños actividades a su nivel para hablar de las emociones básicas y cómo gestionarlas. Esto se logra a través de palabras sencillas, de acuerdo con su edad y ejemplos alcanzables para abordar el tema. Debemos resaltar que las emociones: 

  • Tienen un dinamismo natural 
  • Poseen un carácter movilizador 
  • Tienen una intención o sentido 
  • Producen reacciones corporales 
  • Se asocian con expresiones faciales 
  • La interpretación y valoración cognitiva de cada persona es diferente

¿Cuál es el proceso para gestionar emociones?

Con la educación emocional los niños aprenden que las emociones son parte del ser humano, valiosas y saludables. Pueden aparecer de forma rápida ante estímulos internos o externos y de la misma forma pueden irse rápidamente, a menos que el estímulo que las causa sea intenso y permanezca activo. 

Las emociones en los niños

Es por eso por lo que los niños al desarrollar su capacidad para autorregularlas pueden responder a ciertos eventos de forma más consciente y voluntaria. También pueden hacerse dueños de esa emoción en lugar de que la emoción se adueñe de ellos y de sus decisiones de forma impulsiva. Si a la par entrenamos y trabajamos desde los valores implícitos, transitaremos por rutas más seguras para el bienestar emocional. 

La toma de conciencia, coloca en la pantalla mental el objeto de nuestra atención. Entonces tenemos la ocasión de examinar lo que allí aparece”. (González, Luis Jorge, 2005) 

González nos menciona que podemos colocar nuestros estados emocionales al alcance de nuestra atención para darles un nombre y detallar sus características. Si nos damos tiempo nos convertimos incluso en investigadores de nuestros estados emocionales.

Pasos para ayudar a los niños a gestionar las emociones básicas

  1. Identificar: dar un nombre a la emoción 
  2. Sentir: sensaciones conscientes
  3. Comprender: hacerse preguntas básicas
  4. Expresar: detallar la emoción sentida y manifestarla
  5. Regular: administrar la intensidad, los impulsos y encauzar asertivamente
  6. Modificar: tomar elección de acción

Partir de la identificación de las emociones básicas como el miedo, la ira, la tristeza, el disgusto, la alegría y la sorpresa, facilita la comprensión e interiorización, describiendo la expresión que acompaña a las emociones y la conducta. 

Conforme el niño va ganando edad, se agregan elementos más complejos de la reacción física: las sensaciones corporales, el lenguaje no verbal, etc.


Aprende más sobre las emociones básicas en nuestra guía rápida: Las habilidades para el Siglo XXI – Aprendizaje socioemocional, donde entenderás los nuevos desafíos del mundo escolar y cómo puedes, desde tu gestión de maestro, ayudar a los niños a mejorar sus habilidades socioemocionales.

Gestionar sus emociones les abrirá muchas puertas en el futuro inmediato y lejano, pero sobre todo les ayudará a ser más felices.

<strong>Catalina Rodríguez</strong> | Coach Educativo - Pearson México
Catalina Rodríguez | Coach Educativo – Pearson México

«Hagamos que nuestros estudiantes aprendan con alegría, aprendan en equilibrio y aprendan para la vida».

Referencias bibliográficas: 

– González, Luis Jorge. Nueva Inteligencia Emocional, México, CDMX, Ed. Duruelo, 2005. 
– Lawrence, E. Shapiro. La inteligencia emocional de los niños, Bilbao, España. Ed. Grupo Zeta, 2002. 

Déjanos un comentario